música, Pensamientos, Recuerdos

Side B

¿Te has sentido alguna vez tan feliz que sonríes como un pánfilo y te entran ganas de bailar? Yo sí.

Recuerdo llegar una madrugada al apartamento de Juan Duque y sacar a pasear a Águila (una perra abandonada que adoptamos temporalmente) con la recopilación en el walkman y sentir la necesidad de bailar en la rosaleda donde solíamos pasear a Águila muy cerquita de la Ermita de la Virgen del Puerto. Antonio se quedó en casa.

Al rato apareció. Two fools in love

Aquí os dejo la cara B. Feliz fin de semana.

Pensamientos, Recuerdos

Side A

El 15 de agosto de 2000 nuestro amigo Ricky celebró su cumpleaños en un piso de la calle Barquillo donde solía ensayar con el grupo de música llamado inicialmente “A bird crossing” -con el tiempo cambiaría de nombre a “The nominees” para desaparecer poco después-.

Recuerdo que fue una noche genial: se juntó el espíritu festivo de todos los que fuimos a la fiesta. Concierto genial, música genial, amigos geniales, … Digno de anuncio veraniego de cerveza.

Antonio salía con sus hermanos. Su hermana Natalia celebraba también su cumpleaños. Estuvimos mensajeándonos coqueteando. Antonio no tenía móvil por aquel entonces, así que mensajes y llamadas al móvil de su hermana. En principio no iba  a venir, pero sus hermanos lo echaron de allí y de madrugada llegó a unirse a nuestra fiesta.

Poco recuerdo lo que hablamos. Recuerdo sensaciones. Recuerdo la canción de Yo la Tengo “You can have it all”. Recuerdo que me dejó a mitad de una canción. Recuerdo que ya de día paseamos y que nos sentamos en el césped cerca de Cibeles. Recuerdo un masaje en los pies. Antonio siempre dice que todo empezó con un masaje en los pies.

Poco después noches interminables. Hablar mucho. Conocernos.

Por aquel entonces él vivía solo en un apartamento de la calle Juan Duque. Yo vivía con mis padres en Fuenlabrada. Apenas dormíamos dos horas y él se iba a trabajar y yo a cuidar de dos niños llamados Ana y Adrián.

Cuando recuerdo aquel verano me asaltan un millón de sensaciones, un millón de sonrisas.

Hasta hace cosa de un mes, habitaba en una caja en nuestro trastero una cinta que grabé a Antonio por aquel entonces. La caja está llena de cassettes que nos negamos a tirar por razones sentimentales.

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cassette. Año 2000

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He recuperado esta cinta para regalarle a Antonio exactamente la misma música que hace 14 años. En formato mp3, eso sí

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“cassette”. Año 2014

Aquí te dejo la playlist. Recuerda que era joven e inexperta. Poco a poco te iré hablando de ella. Feliz fin de semana.

 

 

NOTA: El nombre de la recopilación hace mención a un poema que da inicio a una obra maestra llamada Cielo sobre Berlín, pero de esta intro y de esta peli te hablaré más adelante.

 

música, Pensamientos, Recuerdos

The ashtray says…

Finiquitamos esta primera semana completa de agosto. Semana en que, efectivamente, nos han confirmado que Diego padece la enfermedad de Perthes. De momento sentido común y reposo relativo. Controles cada tres meses.

Estos días me ha pasado algo curioso.

Hace 14 años cuidé de dos niños llamados Ana y Adrián. Sus padres eran geniales y mantuve contacto con ellos unos años. Lo cierto es que me encantaría volver a saber de ellos, pero las agendas nunca coinciden. Busqué a Ana en facebook hará un par de años. La encontré, me aceptó, y he sabido de ella en sus breves posts. El domingo pasado puso un triste “de vuelta a Madrid” y le pregunté si estaba bien; si había pasado algo. Me contestó que bien. Que volvía a Madrid por tener que trabajar. Se lo comenté a Antonio y su reacción fue de sorpresa:”¿Ana ya trabaja?” Pues sí, hijo… tan viejos somos.

Las tornas han cambiado y ahora somos nosotros los que hemos pedido a una chica -Cristina- que cuide de nuestros retoños mientras vamos al trabajo durante quince días en agosto.

Yo le ponía los teletubbies a Adrián. Cristina se los pone a Martín y a Bruno.

Yo quise muchísimo a esos peques. Cristina anoche me mandó un mensaje diciendo que los echaba de menos.

Estos días me ha pasado algo curioso. Ana y Adrián seguían siendo niños para nosotros pero de repente han cumplido 14 años más.

Hace 14 años viví noches interminables. Quedaba con amigos que me descubrieron mil grupos de música. Con los que me encantaba salir, beber, fumar, reírme, sentir.

Muchas veces, cuando se iba al trabajo el padre de Ana y Adrián me quedaba dormida en el sofá esperando que despertaran. Ayer le pasó a Cristina.

Tengo tantos y tantos recuerdos de aquel verano…

Feliz fin de semana

The ashtray says
You were up all night
When you went to bed
With your darkest mind
Your pillow wept
And covered your eyes
And you finally slept
While the sun caught fireYou’ve changed

We fell in love
In the key of C
We walked along
Down by the sea
You followed me down
The neck to D
And fell again
Into the sea

You changed
Oh, you’ve changed

Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Something in my veins bloodier than blood
Something in my veins bloodier than blood
Something in my veins bloodier than blood
Something in my veins bloodier than blood

The ashtray says
You were up all night
When you went to bed
With your darkest mind

You changed
Oh, you’ve changed

What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more

 

Pensamientos

Adiós, Escuela Infantil

Y llegó agosto; parecía que nunca iba a llegar, pero sí: aquí está.

Nuestro reloj ya ha iniciado su cuenta atrás para las tan ansiadas vacaciones. Mientras tanto, el cuerpo y la mente empiezan a relajarse. Ya apetece desconectar.

Ayer fue un día emotivo porque dijimos adiós a las profes de Martín y de Bruno. Un adiós que, sinceramente, espero sea un hasta pronto. Dejamos atrás la etapa de la guarde y en septiembre empezaremos “el cole de mayores”. Ya me pasó con Diego: si me pongo en la piel de esos maestros, tiene que ser duro decir adiós a los peques. No sé hasta qué punto saben la importancia que juegan en esa primera etapa de los pequeños -y de las familias-. Sigue leyendo “Adiós, Escuela Infantil”