abuelos, Pensamientos, vacaciones

Julivert

No he tenido tiempo de reflexionar como acostumbro sobre mis/nuestras vacaciones. En cuanto regresamos me metí de lleno en la vuelta al cole de los peques -y en la nuestra-.

Para que te hagas una idea, llegamos un lunes a la hora de la comida y por la noche Antonio ya estaba haciendo de nuevo la maleta porque viajaba al día siguiente por trabajo.

Y así estamos: ya con las mochilas escolares, las extraescolares, retomar las agendas de médicos, cumpleaños infantiles, yoga, baloncesto, etc.

Y un año más a mí me da pereza la vuelta al cole. Un año más el verano me ha sabido a poco.

Un año más me quedo con fotografías mentales: nuestra querida Cala Figuera, el viaje en tren a Sóller, la comida en Sant Salvador, la visita al Castillo de Santueri, el Algar, las olivas trencadas, quedar con una amiga del cole de Bruno, la felicidad de los peques en el parque acuático, la visita anual a las primas de Antonio que con una naturalidad pasmosa hace que te sientas abrazada.

Esa visita anual sucede la noche del Correfoc en Felanitx, Salen los Dimonis y pasean por las calles envueltos en ruido y fuego.

La noche de este año escuché una historia breve y tierna a la vez. La contó una de las hermanas de Antonio: Ana. Contaba Ana que la palabra “perejil” es una de las de pronunciación más difícil en mallorquín. Y que su abuelo siempre le decía:”si sabes decir perejil, te daré turrón”. (el turrón lo hacía él).

La frase: Si saps dir julivert te donare terro

Historias de abuelos. Tan importantes ellos.

Anuncios
Bruno, hospital, meningitis vírica, Pensamientos

A la pediatra del centro de salud

No me considero una madre agonías. En materia de pediatras, sí he ido al pediatra de urgencia, ¿quién no? Pero creo que absolutamente todas las veces estaban justificadas.
Recuerdo una vez que vi cómo la pediatra de mis hijos me daba unos papeles donde aparecía toda la historia de nuestras visitas. Yo me asombré y le dije al pequeño:”mira cuántas veces hemos venido al médico” y ella, la pediatra, me dijo que no eran tantas. Que había niños con más de dos páginas de historial. Y me dijo que los pediatras saben, viendo ese historial, si los padres son primerizos, si el bebé tiene hermanos, si los padres son alarmistas, etc.
Sigue leyendo “A la pediatra del centro de salud”

Día del Niño Hospitalizado, Diego, Pensamientos

Iria

Del hospital Niño Jesús conocía únicamente las consultas de traumatología. Allí íbamos periódicamente a las revisiones de la enfermedad de Diego hasta que nos comunicaron que tenían que operarle.
El 8 de marzo recogí, como cada tarde, a los peques del cole. Nos fuimos a merendar a casa y después al parque tal y como solemos hacer cada tarde. Sin embargo, pasado el rato de juego no fuimos a casa. Fuimos en metro y autobús al hospital. Allí nos dirigimos a ingresar a Diego y a que le asignaran una habitación.
Cuando subes a la primera planta y te alejas de las consultas entras en una zona diseñada especialmente para los niños. Imita un circo aquel techo tan alto, en lugar de escaleras hay una rampa y de camino a la habitación vimos que los peques disfrutaban de un teatro. Cuando nos dijeron la habitación que ocuparíamos (Sta. Isabel 3-4) el ambiente infantil quedó tras la puerta y nos dieron pijama y nos explicaron dónde estaban las cosas y que la tv era gratuita. Diego estaba aparentemente tranquilo. No quiso ir al teatro. En su lugar prefirió jugar un rato a la Nintendo.
Sigue leyendo “Iria”

fin de semana, finde, música, Pensamientos

Siete minutos, un segundo

La canción que descubrí esta mañana en la radio dura exactamente siete minutos, un segundo.

Siete minutos quedan para terminar el día.

Un segundo para desearte un feliz fin de semana.
Prometo volver.

We all, we all, we all, we all know this is nothing
We all, we all, we all, we all know this is nothing
We all, we all, we all, we all know this is nothing
This is nowhere
We all, we all, we all, we all know this is nowhere
There is no one
Here

It moves like a virus and enters our skin
The first sign divides us, the second is moving to Berlin
But that’s not the state I’m in
The air is thin but that’s not the state

The old guys are frightened and frightening to behold
Their heads come out fighting and still doing what they’re told
But you’re waking a monster that will drive you from your orioles of gold
And your body will get cold

And we don’t waste time with love
It’s just death from above

Your head is on fire, your hands are getting weak
We all, we all get stupid in the heat
You’ve basted your brains with the shatter and defeat up on the street
And this is nowhere

The early years were boring
The quiet, unhappy punk
See mother was a cripple and my father was a drunk but gentle man
So we do the best we can

This is the plan
Wear your makeup like a man

‘Cause we don’t waste time with love
Yeah, we don’t waste time with love
It’s just a push and a shove

Well, there’s a full-blown rebellion but you’re easy to confuse
By triggered kids and fakers and some questionable views
Oh, call the cops, call the preachers!
Before they let us and they lose

When oh, we all start arguing the history of the Jews
You got nothing left to lose
Gives me the blues

And we don’t waste time with love
And we don’t waste time with love

So call the police
Yeah, call the police
Yeah, call the police
Yeah, call the police
Yeah, call the police
Yeah, call the police
Just chase the cops
Yeah, call the police
You’re crazy, man
Yeah, call ‘em up
Just call the police
The first in line
They’re gonna eat the rich

Pensamientos

Viaja por el cielo

He intentado escribir en varias ocasiones este último mes. Me creas o no, necesito el momento para contarte cosas, lo que sea; y a veces no puedo… o no quiero. No puedo por cansancio o por logística, o no quiero porque no me encuentro con el ánimo necesario como para concentrarme y contarte.

No me voy a enrollar mucho, descuida. Simplemente me apetece compartir contigo una conversación en el coche que tuve con Diego hace una semana.  Sigue leyendo “Viaja por el cielo”

cumpleaños, Diego, Pensamientos

Siete

Sé que me repito todos los años en esta fecha pero me emociona, qué le voy a hacer.

Diego cumple hoy siete añazos. ¡SIETE!

Siete años que han pasado tan deprisa. Tan intensamente.

¿Y qué hará hoy? Llevar un detalle para su clase y pasar la tarde con sus mejores amigos en casa. Ha estado construyendo un Lego durante el finde para enseñárselo a Lucas, Mathias, Diego, Hugo, …

Merendaremos sandwiches, refrescos y soplará sus velas en un bizcocho casero.

¿Y de regalo? Un juego para su consola y una camiseta de manga larga. Esas de las que renegaba hace un año y ahora se queja porque no tiene. Y cuando la gente le pregunte qué quiere Diego dirá que dinero porque quiere comprarse un patinete y está ahorrando.

Felicidades, Diego. Gracias por…

Gracias por quedarte con nosotros, por hacernos felices, por hacernos intentar ser mejores personas en las que reflejarte, por las risas, por el amor, por los juegos, por los “recuerdos que odio perder” y por esta lista que podría seguir ampliando hasta el infinito y más allá.