finde, música, Pensamientos, recomendación, Recuerdos, vacaciones

En el Rompido con niños (abril 2015)

Como muchos sabéis, la pasada Semana Santa estuvimos en El Rompido, en Huelva. Nunca habíamos estado por allí, así que fuimos tras insistencia y recomendaciones de unos amigos. Si quieres ver qué tal nos fue, o tal vez te inspire un futuro viaje, pasa y lee Salimos un domingo y regresamos un sábado. Intentamos evitar atascos. Como suele pasar, salimos tarde sobre la hora prevista; pero no nos importó mucho porque ¡estábamos de vacaciones!. Decidimos parar a comer en Trujillo. En un restaurante que conocíamos del viaje a Portugal del año pasado. ¿Por qué? Pues porque tiene terraza y unos columpios que permiten a los peques corretear antes de seguir con el viaje. Por si quieres saber dónde está: http://trujillo.portaldetuciudad.com/restaurantes-donde-comer/restaurante-la-majada/002_40733.html Hicimos otra breve parada en Sevilla donde estirar las piernas y descansar un poco y por fin llegamos al hotel de El Rompido.

Estuvimos en un Aparthotel. Muy cómodo: dos habitaciones, cocina y dos baños. El complejo tiene dos recepciones: una para el hotel y otra para los apartamentos. Como llegamos antes del comienzo de la temporada, nuestra recepción y nuestro restaurante estaban cerrados; así que para cenar y desayunar teníamos que ir al restaurante del hotel. Del mismo he aprendido que la gente con hijos es más educada que la que va por libre a jugar al golf. No sé si por empatía o por paciencia implícita, pero lo es. La gente con hijos te cede el paso en el restaurante o te alcanza las cosas y no se abalanza sobre los siete millones de croissants que acaban de traer de cocina. En fin, esto de las prisas en comidas y cenas terminó el día 1 de abril: fecha en que abrieron nuestro restaurante. Aquí había otro ritmo y pese a estar plagado de niños yo estaba en mi ambiente, con lo cual estaba más tranquila. Por cierto: había mucho mellizo. Conocimos a una pareja con cuatro hijos, dos de ellos mellizos, que nos dijeron que nos quedaba un año malo y cuatro regulares. Sus mellizos tenían nueve años ya. ¿Qué vimos? Pues este fue nuestro planning:

Lunes: El Rocío. Animados por todo el mundo que ha estado allí, fuimos a verlo. Llama la atención porque no está asfaltado y las casas, blancas y amarillas, tienen a la entrada el palo donde se atan los caballos. Ese palo que sólo has visto en las películas del Oeste. Me sorprendió mucho la ermita. Muy luminosa: blanca y dorada. Hay un edificio aparte donde los feligreses ponen velas a la Virgen. Hicimos de guiris y nos montamos en un carro de caballos que nos dio una vuelta por el pueblo. Al final del paseo, los peques montaron en Pony. El Rocío está a las puertas del precioso Parque Nacional de Doñana. Preguntamos para hacer una excursión y visitar un poquito del parque, pero nos echó para atrás la duración de la excursión y las pocas paradas así como las horas de las excursiones: coincidían con la hora de la comida y nuestros peques con hambre y calor son insoportables. Así que hemos pospuesto Doñana hasta que sean un poco mayores. Lo suficiente para disfrutar de la excursión.

Martes: Riotinto. Es sin duda la excursión que más me ha gustado de las que hemos hecho. La que más me ha sorprendido. El camino hasta allí es muy bonito y una vez allí preguntamos información en el Museo. Hay distintos itinerarios. Nosotros escogimos visitar la Peña de Hierro y el Ferrocarril. Obviamos el museo por el beneficio de todos. Las entradas las compramos en el Museo. Allí te dan un papel que pones en el coche y cuando da la hora una fila de coches rumbo a la mina. Allí estacionan los coches y hay una breve introducción al grupo que explica la magnitud de la mina. La importancia que tuviera en su día. El grupo avanza y se cuela en una galería donde se pone unos cascos. En la galería se va dando distintas explicaciones al grupo para terminar en un “balcón” al aire libre donde se puede apreciar los distintos colores de los metales que tiñen la tierra y donde se aprecia, por primera vez, el agua de color rojo. Después de esta visita nos fuimos a comer. Sobre las cinco de la tarde proseguimos con nuestra visita. Esta vez en un ferrocarril. El ferrocarril sigue el curso del río y el paisaje va cambiando a lo largo del viaje (12 km). Al final del viaje, mientras la máquina cambia de sentido en la vía, los pasajeros pueden acercarse a ver el río de cerca. Aconsejan no tocar el agua y que no caiga agua sobre la ropa, ya que es una mancha que no sale con nada. Es un paseo muy agradable. ¿Por qué tendrán los trenes tanto encanto? Para más información: http://parquemineroderiotinto.es/ Por la noche, de vuelta en el hotel y después de cenar, los peques disfrutaron bailando ya que cantaban dos chicos animados por varios niños.

Miércoles: Playa. El miércoles decidimos quedarnos por el hotel y alrededores. El hotel pone un tren que te lleva al pueblo y te da un billete para ir a la playa. ¿Que no entiendes? Pues es porque lo que ves desde el hotel no es el mar, sino el río Piedras. Para ir a la playa hay que atravesarlo. Así que eso hicimos: montamos en tres y luego en barquito para ir a la playa. Una vez atravesado el río hay una pasarela de madera. Encontramos un carro abandonado de la compra que nos sirvió para montar a los peques y así hacer el paseo hasta la playa -no te asustes, no es nada largo- más llevadero. En esta playa no hay nada, así que si vas tienes que hacerlo provisto de lo que vayas a necesitar. Nosotros sólo pasamos la mañana allí. La tarde la pasamos en el hotel. Los peques jugaron en la piscina. Ambas: piscina y playa con el agua helada; pero esto parece no importarle a los niños.

Jueves: Albufeira. Había leído información sobre paseos en barco por el Algarve y nos pareció buena idea pasar a Portugal para montar en barco. ¡En barco pirata!. No contábamos con el nuevo sistema para pasar a Portugal en coche por las autopistas. La matrícula va ligada a una tarjeta de crédito. Pretendíamos ver el pueblo por la mañana e ir al barco por la tarde pero no fue viable debido al atasco. Comimos en un MacDonalds (para los niños fue algo así como fiesta) y después buscamos el puerto desde donde salía el barco. Ojo: en el MacDonalds sólo aceptan tarjetas portuguesas. Diego se llevó una pequeña decepción cuando vio el barco. Dijo que no era pirata. Aun así, es muy divertido montar en barco. Si vas, verás que de la marina salen muchas excursiones en distintos barcos que te enseñan diferentes cosas. Nosotros seguimos la costa y nos hicimos idea de las increíbles playas. Pero hay otra excursión que te lleva a cuevas y ver delfines. A tener en cuenta también que es océano, con lo que el oleaje está asegurado.

Para más información sobre los peajes lusos: http://www.portugaltolls.pt/es/web/portal-de-portagens/home

Para más información sobre la excursión en barco: http://www.lisboando.com/tour-en-barco-pirata-por-algarve/

Viernes: Muelle de  las Carabelas en La Rábida. En nuestro último día decidimos ver las Carabelas de Colón. Los peques se lo pasaron muy bien subiendo a todas partes. Visita muy agradable. Las noches del miércoles, jueves y viernes el hotel ofrecía Pintacaras y Minidisco. Así que imaginad. Los peques han disfrutado un montón de su semana, de las excursiones. No tanto del coche. Después de las comidas, un helado. Por la noche el horario era más flexible. Preguntaban si podían quedarse a bailar y se sorprendían de que nuestra respuesta fuera positiva. Además, han empezado a pedir insistentemente la cámara de fotos. La mayoría son sombras, pies, manos… pero alguna foto se salva. Diego por ejemplo me sacó un par de fotos que me gustan. Ah, y nos trajimos las mascotas de la clase de Bruno: Pelitos y Peloncho

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No me olvido del fin de semana. Mi recomendación de hoy es una canción que escuché el otro día buscando ropa para Diego y de repente recordé que estaba aparcada en mi memoria a largo plazo. La canción es de KT Tunstall: If Only

Feliz fin de semana

Walking around in the days
Out for days now
Talking it up as amazing,
A maze that I’m in.
Looking at the stars for the answers
But all that I found was silence and dirty ground

If only you could see me now
If only you could hear me out
If only it was only me now.

Listen just a little bit harder
The hearts tell the truth
Isn’t just a piston in an engine
To keep you moving
You’re looking like you’re looking for something
And now, you’re surrounded by silence, whoa.

If only you could see me now
If only you could hear me out
If only it was only me now.

Silence, silence, silence.
You’re surrounded by
Silence, silence, silence.
You’re surrounded by
Silence, silence, silence.
You’re surrounded by
Silence, silence, silence.

If only you could see me now
If only you could hear me out
If only it was only me now.

If only you could see me now
If only you could hear me out
If only it was only me now.
If only it was only me now.
If only it was only me now.

Fuente: azlyrics.com

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