amistad, Familia, música, Pensamientos

¡Pues vaya cosa!

Siento el plantón del viernes, pero he estado mala con gripe y fiebre. El pack incluía kleenex.

Hoy estoy feliz.

Ayer recibimos una llamada mientras volvíamos a casa y mi prima Ros nos anunciaba que vamos a ser tíos.

“¡Pues vaya cosa!”- Puede que penséis muchos de vosotros, pero para mí es importante. Importante porque la quiero como a una hermana y porque le deseo lo mejor. Porque me acompañó durante mis tratamientos y mis penas hasta conseguirlo. Porque me lleva acompañando desde muchísimo antes y porque, pese a que nos vemos menos y menos que nos vamos a ver, sigue ahí.

Así que si todo va bien (por favor, que así sea) para septiembre tendrá con ella a su chiquitín. Se me hace raro imaginarle como una madre; pero por otra parte me parece natural verla así.

Os dejo con una canción de 10.000 maniacs. No habla de un embarazo feliz, como es el caso. Pero ha sido la primera que me ha venido a la memoria cuando he juntado los conceptos “canción” y “embarazo”. Podría haber sido peor. Podría haber pensado primero el “Papa don’t preach” de Madonna.
Hasta el viernes (in sha’Allah)

Oh, baby blankets and baby shoes
Baby slippers, baby spoons, walls of baby blue
Dream child in my head is a nightmare born in a borrowed bed
Now I know lightning strikes again
It struck me once, then struck me dead
My folly grows inside of me

I eat for two, walk for two, breathe for two now
Walk for two, eat for two, breathe for two now

Well, the egg man fell down off his shelf
All the good King’s men with all their help
Struggled ‘til the end for a shell they couldn’t mend
You know where this will lead
To hush and rock in the nursery
For the kicking one inside of me

I eat for two, walk for two, breathe for two now
Eat for two, walk for two, breathe for two now

When the boy was a boy, the girl was a girl
They found each other in a wicked world
Strong in some respects
But she couldn’t stand for the way he begged and gave in
Pride is for men, young girls should run and hide instead
Risk the game by taking dares with “yes”

Eat for two, walk for two, breathe for two now
Eat for two, walk for two, breathe for two now

Walk for two? I’m stumbling
Walk for two? I’m stumbling
Breathe for two, how? I can’t breathe
I can’t breathe
Five months, how it grows
Five months now, I begin to show

amistad

Lamucca

Anoche quedé con dos amigas: Claudia y Patricia.

Surgió la cita hace un par de semanas. Íbamos a ver a otra amiga común que está a punto de ser mamá. El plan era cenar con ella y “espoilearle” el parto y darle un regalo para la nena que espera. Finalmente la futura mamá no pudo quedar, pero nosotras decidimos seguir adelante con nuestro plan. Cada vez es más difícil concretar agendas así que para una vez que se alinean los astros, no íbamos a dejar pasar la oportunidad.

Cogí el metro en Legazpi y fui de observadora. Casi como una guiri. ¡En el metro a estas horas para ir al centro! Casi se me había olvidado. Me bajé en Callao y en nada de tiempo estaba en un bar requeteagradable con una caña requeteagradable y con unas amigas requeteagradables.

Claudia y Patricia no llevan en mi vida desde el principio de los tiempos. Las conozco de hace 7 años y sí… no son compañeras de trabajo, que también.

Empezamos la noche hablando de nuestras cosas en la ofi: haciendo trajes. Un rato divertido, unas risas y a organizar el micromundo de la ofi.

Poco a poco fuimos cambiando de tema. A veces más serias, a veces más divertidas.

Esta mañana reflexionaba (reflexión de atasco de tráfico a las 7.30 de la mañana) sobre lo fácil que resulta con algunas personas. Lo fácil que me resulta HABLAR con ellas concretamente.

Patricia nos comentó que hace unos días, en un viaje por Murcia, pasó por delante de unas casas donde pasó un verano con sus padres y su hermana. Sintió un ataque de nostalgia, agarró el móvil y creó un grupo en whatsapp para decirles que los quería.

Yo he sentido el mismo impulso, pero he preferido decirlo mediante este post.

Os quiero, chicas!

Gracias

Por cierto: el nombre del post es porque cenamos en Lamucca

Imagen