Begin Again, claudia, finde, patricia, recomendación

and I just can’t bear

Dos años -creo- que han pasado desde aquella entrada que hice de Lamucca, cuando este blog era casi virgen. ¿Dos años ya? La otra noche quedé con dos preciosidades  y qué agradable sensación sentirte con amigas: sitio perfecto, compañía perfecta, conversación interesante… el único pero -por poner uno- fue lo rápido que se me pasó el tiempo. Hablamos de todo: cosas felices, otras no tanto, y al final de nuestra cita un abrazo y un beso gigante bajo la lluvia que sirvió para llevarme a casa  el corazón abrigado. Y no se me va, después de tantos años, la sensación de tranquilidad que me transmiten. Es un gusto escuchar y ser escuchada. Sentir que puedes contar cualquier cosa porque no te van a juzgar. Sentir que están.  Sigue leyendo “and I just can’t bear”

Cine, música, Pensamientos

Juan Duque, La Riviera, VM y “riégueme”

¡Corre, corre, que se nos va junio!

Hace justo una semana, hablando de los planes del fin de semana con un compi de la oficina, me vino a la memoria una escena de “La Ley del Deseo”:

Fue hablando del calor -que al final fue más llevadero de lo que esperábamos-.

Hace muchos años veía pelis compulsivamente y utilizaba diálogos suyos que venían ad hoc en situaciones reales. Lo de aplicar la ficción a la realidad lo sigo haciendo pero ya no tengo tiempo de ver pelis de aquella manera.

El sábado pasado nos fuimos de concierto. Vetusta Morla tocaba en Madrid uno de sus “porrochocientos” conciertos. Sigue leyendo “Juan Duque, La Riviera, VM y “riégueme””

amistad

Lamucca

Anoche quedé con dos amigas: Claudia y Patricia.

Surgió la cita hace un par de semanas. Íbamos a ver a otra amiga común que está a punto de ser mamá. El plan era cenar con ella y “espoilearle” el parto y darle un regalo para la nena que espera. Finalmente la futura mamá no pudo quedar, pero nosotras decidimos seguir adelante con nuestro plan. Cada vez es más difícil concretar agendas así que para una vez que se alinean los astros, no íbamos a dejar pasar la oportunidad.

Cogí el metro en Legazpi y fui de observadora. Casi como una guiri. ¡En el metro a estas horas para ir al centro! Casi se me había olvidado. Me bajé en Callao y en nada de tiempo estaba en un bar requeteagradable con una caña requeteagradable y con unas amigas requeteagradables.

Claudia y Patricia no llevan en mi vida desde el principio de los tiempos. Las conozco de hace 7 años y sí… no son compañeras de trabajo, que también.

Empezamos la noche hablando de nuestras cosas en la ofi: haciendo trajes. Un rato divertido, unas risas y a organizar el micromundo de la ofi.

Poco a poco fuimos cambiando de tema. A veces más serias, a veces más divertidas.

Esta mañana reflexionaba (reflexión de atasco de tráfico a las 7.30 de la mañana) sobre lo fácil que resulta con algunas personas. Lo fácil que me resulta HABLAR con ellas concretamente.

Patricia nos comentó que hace unos días, en un viaje por Murcia, pasó por delante de unas casas donde pasó un verano con sus padres y su hermana. Sintió un ataque de nostalgia, agarró el móvil y creó un grupo en whatsapp para decirles que los quería.

Yo he sentido el mismo impulso, pero he preferido decirlo mediante este post.

Os quiero, chicas!

Gracias

Por cierto: el nombre del post es porque cenamos en Lamucca

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