música, Pensamientos

I saw the crescent

Estos días en la radio pinchan a los Waterboys.

Sí, sí… The Waterboys; has leído bien. Y es que celebran el aniversario de su Fisherman’s blues. 25 añitos de aquel disco que me recuerdan que soy mayor.

Es un disco de esos incunables que escuchaste hasta la saciedad en su día -especialmente una canción- y que ahora coge polvo en una estantería de Ikea.

Los vi hace muchos años (allá por el 2000, si mi memoria no me falla) cuando presentaban el “A Rock in the Weary Land” disco que también os recomiendo. No hace falta que os diga que tocaron The Whole of the Moon y claro, todo el mundo la cantó de principio a fin. Recuerdo que comentamos que tiene que ser emocionante ver cómo el mundo canta y siente una canción creada por ti; pero que también debe de ser un poco frustrante que presentes creaciones nuevas y que no consigas llegar a la gente como con esa canción. ¿Qué pasaría si no la toca en algún concierto?

The Whole of the Moon pertenece al álbum This is the Sea. Y aunque sea la más típica, por cuestiones de nostalgia es la que os voy a recomendar este fin de semana. Descubrirás que sigue siendo igual de bonita y que envejece muy bien.

Feliz fin de semana.

https://play.spotify.com/album/0niq2Qmwh7GZA5QURGuqgI

I pictured a rainbow
You held it in your hands
I had flashes
But you saw the plan
I wandered out in the world for years
While you just stayed in your room
I saw the crescent
You saw the whole of the moon
You were there in the turnstiles
With the wind at your heels
You stretched for the stars
And you know how it feels
To reach too high
Too far
Too soon
You saw the whole of the moon
I was grounded
While you filled the skies
I was dumbfounded by truth
You cut through lies
I saw the rain dirty valley
You saw Brigadoon
I saw the crescent
You saw the whole of the moon
I spoke about wings
You just flew
I wondered I guessed and I tried
You just knew
I sighed
… but you swooned!
I saw the crescent
You saw the whole of the moon
With a torch in your pocket
And the wind at your heels
You climbed on the ladder
And you know how it feels
To get too high
Too far too soon
You saw the whole of the moon
The whole of the moon!
Unicorns and cannonballs
Palaces and piers
Trumpets towers and tenements
Wide oceans full of tears
Flags rags ferryboats
Scimitars and scarves
Every precious dream and vision
Underneath the stars
You climbed on the ladder
With the wind in your sails
You came like comet
Blazing your trail
Too high too far too soon
You saw the whole of the moon

Anuncios
Pensamientos

Martín y Bruno cumplen dos años

Hace dos años estuve casi todo el día en el Hospital Doce de Octubre.

Y es que iba al hospital cada dos por tres ya que un embarazo gemelar, a partir de una semana concreta -creo recordar que la 28- se considera de riesgo.

Aparte de las monitorizaciones y consultas pertinentes, dio la casualidad que ese día teníamos cita para “ver la trastienda”. El hospital, en su política de acercarse al paciente y hacer el acontecimiento del parto lo más natural posible, lleva a un grupo de personas por las distintas estancias explicando qué sucede en cada una de ellas: salas de monitorización y un paritorio -solo uno- donde explican distintos métodos de dar a luz.

Una de las doctoras que me reconoció ese día estaba emocionada por la posibilidad de ser ella la que trajera al mundo a Martín y Bruno: un parto gemelar. Fue muy amable y ella misma me dijo que del 29 no pasaba. Estábamos a 24 de noviembre. Me pidió permiso para hacer una maniobra y facilitar a mi cuerpo ponerse de parto. Horas más tarde nos fuimos con Diego a Ikea y empecé a no sentirme muy bien. Y poco después, en casa de mis padres, me di cuenta de que unas molestias venían periódicamente. Decidí ir al hospital. Prefería ir allí con una falsa alarma a tener que buscar niñera a las 4 de la mañana.

Mis padres se quedaron con Diego y Antonio y yo nos marchamos al hospital. Recuerdo lo mucho que sentí no haberme despedido de Diego. Muchísimo.

La falsa alarma resultó no ser tal y empezó el baile de la monitorización y las contracciones. Comparado con el parto de Diego, la verdad es que se me hizo muy llevadero. Un parto muy bonito el de Martín y una cesárea muy caótica la de Bruno. A las 2.00 de la mañana Martín nacía y media horita más tarde vino Bruno. Por fin les poníamos cara.

Después de nacer Martín comenzaron los ginecólogos a maniobrar para recolocar a Bruno y que naciera de parto natural. No pudo ser y comenzó una cesárea de la que poco recuerdo. Sólo recuerdo mucho movimiento. Mucha carrera y que nadie me informaba de si el bebé estaba bien o no. Poco después me dejaron hablar con Antonio por un teléfono y fue él quien me dijo cómo estaban los chiquitines.

Dos chiquitines a los que separábamos en la cuna y ellos solos se buscaban y se juntaban. Ése fue el inicio. Mucha piel de gallina desde entonces. Muchas lágrimas de emoción.

Agradecí infinito las muestras de cariño de la gente. Esas primeras visitas al hospital. Las noches en vela de mi madre. La atención de Antonio, que hacía lo posible por atender a Diego y después atendernos a nosotros tres.

Recuerdo llegar a casa y ponerlos en sus cunas. Todo tan distinto a Diego. Y lo bonito y mágico que me parecía todo. Esos primeros meses muy cansados. Pero muy bonitos a la vez. Las mañanas con Martín, las tardes con Bruno. (sus biorritmos eran distintos), las llantinas, intentar no desatender a Diego, el caos para salir de casa, la ayuda de la familia.

Desde entonces, mucho trabajo. Mucho cansancio. Mucha felicidad. Mucha.

Y me quedo con eso.

En esos primeros días de Martín y Bruno ver a Diego entrar en la habitación del hospital para conocer a sus hermanos fue para mí una de las cosas más bonitas que he vivido nunca.

Así que valga este post para felicitar a los dragones: a Martín y Bruno en su segundo cumpleaños y a Diego por llevar dos años siendo hermano mayor.

Image

Pensamientos

Yo también cumplo un año

Hoy cumplo un añito. 

Lo que empezó de manera tímida e inconstante sigue amontonando pensamientos y recomendaciones. Poco tengo que decir. Me sienta bien el blog y estoy contenta. Antonio dice que debería publicitarlo. Que es bueno. No es objetivo. Da igual.

A ti que me sigues o me lees por casualidad: gracias por hacerme compañía. Seguiré inconstante. 

Como decía Terenci Moix en sus agradecimientos a su hermana:“Gracias por las comas”.

Imagen

Pensamientos

Profesores

Hace unos días pensé en los profesores que, de alguna u otra manera te han hecho pensar o sentir. O han logrado conducirte a lo largo de una asignatura hacia una materia que has encontrado amena, interesante. 

Soy afortunada. He tenido desde el instituto buenos profesores. Nefastos también, para qué lo voy a negar. 

Vía Linked In encontré hace unas semanas a una gran mujer llamada Montserrat Abumalham. Una mujer cercana que me enseñó a leer. Sí, sí… a leer. Siempre recordaré cuando cogía el Corán, nos leía una azora y después era capaz de tirarse una hora explicando esta azora, la intención, el significado. Corán, poesía… Una mujer intensa. De las que no pasan desapercibidas. 

El hecho de haberla encontrado me picó el gusanillo e hice memoria de los profesores majos que me he ido encontrando en la universidad. Teresa Garulo, María Jesús Viguera, …Núñez en literatura inglesa,…

Y después recordé un hombre que cada vez que se cruzaba conmigo por los pasillos del Seminario de Semíticas me decía “hasta luego, Julia” haciendo mención a Julia Roberts -decía que me parecía a ella-. Su nombre: Juan Antonio Souto Lasala. Ayer me enteré de que falleció hace dos años ya. ¡No puede ser!. Pensé que había leído mal. Como si la gente joven no muriera. Sencillo; siempre lo recordaré de buen humor. Con una mano que tenderte. Con tiempo para compartir contigo y para escucharte. Me dio pena leer la noticia. 

Los profesores son esas personas que tienen la oportunidad de influirte. Especialmente en las edades en las que creces y te diriges hacia la madurez. Te enseñan, claro está. Pero no sólo la materia que imparten. 

He sido muy afortunada con muchos profesores cuyos nombres ya no recuerdo. 

De Souto sí me acordaba. Juan Antonio Souto Lasala. 

Pensamientos

Sueño (13 de noviembre de 2013)

Dice la wikipedia que El sueño es un estado fisiológico de autorregulación y reposo uniforme de un organismo. 

Esta mañana cuando me he montado en el coche de repente me he acordado de lo que he soñado. De repente he tenido esa sensación en lo que algo cotidiano hace que tu cabecita recuerde imágenes. Sueños.

Hace muchos años llevé un diario de sueños. Entonces recordaba más que ahora lo que soñaba. ¿Qué habrá sido de aquel diario?

Hoy he decidido que haré lo mismo, aunque no prometo nada porque últimamente no recuerdo lo que sueño. ¡Y mira que me despierto veces!

En mi sueño de hoy iba conduciendo por calles con cuestas muy empinadas. Casi verticales. El coche muy forzado y yo con la sensación de romperlo. Con la primera marcha todo el rato y pisando a fondo el pedal del acelerador.

Como el sueño no da mucho de sí y para cerrar este post os dejo con un clásico que empieza con eso: con un sueño.

Rebeca de Alfred Hitchcock

http://www.youtube.com/watch?v=gbatWOaEvmc

música, Pensamientos

La la love you

A primeros de julio vi una noticia en el facebook de Pixies que hizo que enviara un e-mail a Antonio y dos compis musiqueros (Fernando y Patri) con asunto: AAAAAHHHHHHHHH y las fechas de dos conciertos que celebrarían el 7 y 8 de noviembre. Antonio me dijo que estaría de viaje y no podría verlo. Patri y Fer, como no son seguidores, no entendían mi nerviosismo para comprar las entradas. Entradas caras. Si no eres fan igual no te merece la pena gastarte el dinero. Todo fue un ardid de Antoñito que, nada más verlo, compró las entradas con la intención de regalármelas a mediados de agosto. Pero ante mi insistencia y casi amenaza con comprarlas para su concierto de Lisboa el fin de semana del 9 de noviembre, se vio obligado a desvelarme el secreto: el 7 de noviembre debería buscar canguro para los peques porque nos íbamos de concierto. Sigue leyendo “La la love you”

Pensamientos

Antonio

Recuerdo cómo nos conocimos. 

Recuerdo lo que pensé cuando cruzaba la Avda. del Mediterráneo para entrar en el coche de su padre y marcharnos al FIB2000

Recuerdo nuestras noches en blanco. Las alegrías y las lágrimas compartidas.

Recuerdo el tono y gesto que pone cuando da una mala noticia.

Recuerdo el tono y gesto que pone cuando da una buena noticia.

La risita cuando habla con su amigo Guti.

El canturreo mientras come.

Antonio.