Antonio, Diego, Pensamientos, Recuerdos

En el atasco

Esta mañana ha llovido en Madrid. Y sí, había atasco.

He ido detrás de un coche de autoescuela que a su vez iba detrás de una moto. En la luna trasera del coche se leía «vehículo de acompañamiento». El motero seguía las instrucciones que el instructor del coche le dictaba.

Entonces mi cabeza ha volado al año 2002 ¿O era 2001? . A un día de finales de mayo o primeros de junio. A un apartamento de la calle Juan Duque. En el salón nos encontramos Antonio y yo brincando porque él había aprobado su examen de carnet de moto y a mí mi examen de teatro inglés me había salido redondo.

He seguido mi camino y dejado la moto atrás. He quitado el programa de radio y buscado un CD que me apeteciera escuchar: Surfer Blood.

Llegando al trabajo me he puesto detrás de un Smart amarillo y he recordado cuando Diego llamaba a los Smart amarillos «coches de correos» porque Antonio le había regalado un Smart amarillo de juguete que ponía La Poste.

En días como hoy, los atascos molan.

David Bowie, música, Recuerdos

Na da da da dá?

Cuando era pequeña me gustaba ver vídeos musicales. Aquellos que contaban pequeñas historias con música. Había vídeos buenos, hipnotizantes y también malos, para qué nos vamos a engañar.

¿Recuerdas la chica que se mete en el cómic de A-ha? ¿O la historia de vampiros de Pet Shop Boys? Aunque EL VÍDEO era el thriller de Michael Jackson.

Otros vídeos llamaron mi atención y con el tiempo descubriría que la música de esos grupos me acompañarían. Un ejemplo de estos vídeos es el Burning down the house de Talking Heads.

Había un vídeo que me gustaba especialmente. Era un maratón de baile. El color del vídeo Sepia. Las parejas, mientras la canción avanza, van agotándose y van siendo descalificadas. Una niña observa desde la grada. El vídeo termina con el cantante y la niña agarrados de la mano yendo hacia la salida.

El cantante era David Bowie.

No me malinterpretes. «Never let me down» no es, ni de lejos, la mejor canción de Bowie, pero es de las primeras canciones que me sirvieron para que me acercara a él. Después vendrían muchas. MUCHAS. Incluido un recopilatorio que solía escuchar mucho cuando Diego era bebé. ¿Se acercará Diego algún día a su música?

Bowie me ha acompañado desde niña. Con su música y con una película que he visto también un millón de veces. ¿Recuerdas cuando te dije que había un programa llamado De Película y que gracias a él conocí muchos actores/directores/películas que son esenciales para mí? Gracias a ese programa vi una escena que hizo que quisiera ver «Dentro del Laberinto».

Hoy he vuelto al trabajo después del parón navideño. Sobre las ocho de la mañana he sabido la noticia del fallecimiento de Bowie y he pensado que no podía ser. No me lo podía creer. Lo he sentido mucho. Por todo lo que te he contado. Por tantas sensaciones que no consigo plasmar en palabras.

Ponte la peli (o cualquier otra de las que hizo) o un disco, o una canción. Lo agradecerás. Por cierto, el nombre del post es del diálogo de esa peli (doblada en español).

D.E.P. Thin White Duke